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Con este artículo del Dr. Sacha Barrio volvemos sobre los pasos de la hoja de coca y sus bondades terapéuticas seguros de alentar un debate necesario. Como es sabido, el Dr. Barrio es un decidido antagonista público de los cultivos transgénicos y tenaz defensor de la medicina tradicional.
El antiguo Tawantinsuyo ha dejado obras palpables que maravillan al hombre, pero para otros
lo que deslumbra los sentidos es la magia y filosofía del tejido invisible del antiguo poblador
andino, visión que necesariamente surge de una sociedad impregnada de religión. El propósito
que guía el trabajo espiritual con la hoja de coca no es otro que ver el tejido invisible
de la naturaleza y el hombre. Para los abuelos andinos la vida está entretejida dentro
de una telaraña, dentro de un tejido que lo une y enlaza con la tierra, las estrellas,
los animales, los hermanos, los ríos y las plantas. Sobre esta metafísica, todos pueden
instruirse sabiendo emplear la sagrada hoja de coca. El hombre que aprende a relacionarse con la hoja de coca aprende a corresponder
con su propio ser, así como con la tierra y las estrellas. El ande nos dice que
el universo está contenido dentro de una trama. Es simbólico que la escritura
andina esté en forma de tejido, no me refiero a la que vemos en los quipus,
me refiero a eso mensajes misteriosos que están codificados en los tejidos antiguos.
Es simbólico que el lenguaje esté entretejido, como la vida misma,
y las fibras que se enlazan, pues personifican cómo los actos de los
hombres tenían que estar entrelazados con los de sus hermanos,
con la tierra, con la lluvia, con toda la vida, porque la vida está entretejida:
no estamos separados de nada y de nadie. La coca despierta los rincones somnolientos de nuestras células, y por
consiguiente acrecienta la conciencia y la energía física. Mucho se ha
hablado del poder nutritivo de la coca, pero lo mas meritorio de la
disciplina del coqueo es crear un terreno vegetal propicio para la
reflexión y para el compartir en grupo, una práctica que es
parejamente medicinal. Con la coca se mitigan los pensamientos
y preocupaciones, la percepción de la vida se hace con menos palabras
y discursos. Nutrida con la coca el alma se sensibiliza, el espacio
ocupado por el espíritu se torna intuitivo y profundo, el diálogo
se vuelve sincero y lleno de compasión. El consumo de la hoja de
coca nos instruye en la filosofía del ayni, la reciprocidad. Cuando
hay problemas y discordias entre las parejas, se puede poner
sobre la mesa unas hojas de coca, mascar en silencio y
escucharse plenamente, la coca nos obliga al diálogo sincero y
con ella tan sólo podemos hablar nuestra honestaverdad. Entre los antiguos pobladores del ande prevalecía la
idea de que cualquier actividad importante no prosperaría
si no estaba acompañada de coca, la coca es la planta
que bendice y sacraliza las actividades del hombre,
con la que sólo podían esperarse buenos augurios.
Para acercarse al templo del sol, Koricancha,
se consideraba esencial que los devotos lo hiciesen
con coca en sus bocas. Durante el equinoccio de otoño
se realizaba el festival del fuego sagrado, sacrificios
de coca se realizaban diariamente en el templo,
el método era lanzar hojas de coca a las cuatro direcciones,
y quemar las hojas en el altar. Las cenizas de la coca quemadas
en el altar se ofrecen al río, se lanzan antes del atardecer
desde un puente, en dos bolsas llamadas pilculuncu pancar
uncu gente jubilosa seguía el sacrificio por las riveras del
río durante dos días, para así bendecir la tierra y sus cultivos. Los incas tenían mucho respeto por los muertos, a quienes
llamaban mallquis. Enterrar a un ser querido era un acto de
afecto, se acariciaba el cráneo al punto de hacerlo descansar,
y no sólo el cuerpo de los soberanos se preservaba.
Cada familia colocaba comida y objetos de uso diario
sobre sus cadáveres, pero para entrar en el más allá,
el alimento de fuerza era la coca, y la boca del
fallecido tenía que estar llena de sus hojas. En las momias
siempre encontramos una chuspa, y muchas hojas de coca
esparcidas sobre el cuerpo. Se dice que el hombre próximo
a morir debe poner hojas de coca en sus labios, así su alma
entra al mundo de arriba llamado hananpacha. Desde
la sombra de un sueño del cual no despiertan,
los moralistas condenan la hoja sagrada con el apelativo de
toxicomanía y adicción, aun cuando nunca en la historia se ha
reportado adicción a la hoja de coca, pero aun así;
¿Es acaso condenable ser apegado a una planta nutritiva,
sea hoja de coca, alfalfa o espárragos? Actualmente el alcohol corre por la sangre del ande,
(además de sangre Coca colada) donde, como nadie ignora,
se deteriora el tejido social con violencia doméstica, personificando
la principal toxicomanía y dejándonos infinidad de heridas sociales.
Por otro lado, la hoja de coca jamás ha sido asociada al crimen,
al maltrato, ni a la depresión sicológica o la adicción. Nunca en la
historia se ha reportado caso alguno de ebriedad o intoxicación
debido a la masticación de hojas de coca. El problema de la adicción a cocaína también encuentra su remedio
en la hoja de coca. Es interesante ver cómo una especie vegetal,
rica en alcaloides energéticos, tiene a su vez la mayor concentración
de calcio, magnesio, y el alcaloide de la reserpina, todos los cuales
calman la ansiedad. Las personas adictas a la cocaína pueden romper
con el vicio, con ayuda de la hoja de coca, que contiene el antídoto
químico de su adicción a la cocaína, de la misma manera que el tabaquismo
se puede domar con parches de nicotina. El pirotécnico estímulo
a lo sentidos de la cocaína no es en nada comparable al suave y parejo
despertar que se observa con la hoja de coca. Ahora que los fármacos sintéticos tienen precios tan altos y
cada vez sabemos más de sus efectos adversos, la gente se
está volviendo crítica a la autoridad científica de las industrias
farmacéuticas que durante años vienen dominando el mercado.
Su poder curativo es cuestionado por un creciente grupo de
usuarios, que se alarma justificadamente porque la medicación
farmacológica en los sistemas de salud es actualmente la
tercera causa de muerte en EE.UU., después de las enfermedades
al corazón y el cáncer. Estos, son pacientes hospitalizados
que fallecen debido a efectos nocivos no intencionados de los
fármacos, de medicinas aprobadas y en sus dosis normales.
Según el JAMA 1998 (1) aproximadamente más de 100,000
muertes anuales son reportadas en EE.UU. por reacciones
adversas a fármacos, es decir al ingerir medicinas que deberían
promover la salud. El mismo informe nos dice que el 7% de los
pacientes hospitalizados sufren de severas reacciones a los
fármacos, lo cual en muchos casos puede obligar a una prolongada hospitalización,
y los discapacita gravemente. Se trata de personas que tomaron
sus medicinas según las normalizadas instrucciones de su médico,
la cifra no incluye a los cientos de miles de desafortunados que
padecieron de una incorrecta administración de fármacos. Lo curioso es que muchísimas de las drogas alopáticas, sobre todo
los analgésicos, como la procaína y lidocaína, son elaboradas a partir
de la hoja de coca. La farmacéutica y la Coca cola, por no mencionar
el narcotráfico, han acaudalado millones con nuestra materia prima,
pero la hoja original y natural, la legítima medicina es peligrosa,
se duda de la inocuidad de una planta natural que milenariamente
ha curado al hombre y se le convierte en planta condenada y prohibida.
Recientemente ha cobrado fuerza la campaña por la erradicación
de la coca, esta ingenua postura se presenta como la única política
capaz de terminar de raíz con el narcotráfico. Trasladando esta
lógica tendríamos que pensar en erradicar a la uva, caña de azúcar
y la cebada para acabar con el alcoholismo. No será más acertado
fiscalizar los dieciséis insumos químicos con que se elabora el
clorhidrato de cocaína. ¿Se absorben alcaloides tóxicos con la ingestión de la hoja de coca? Algunos médicos y nutricionistas mal informados desvirtúan a la
hoja de coca, porque en la esfera de sus creencias razonan
que a pesar de ser rica en nutrientes su uso se descarta como
medicina porque contiene los efectos tóxicos de la cocaína,
pero nunca han aclarado a qué efectos tóxicos se refieren
exactamente. La ciencia nos dice que las trazas de cocaína
presentes en la hoja de coca (la hoja de coca contiene
0.5-1% de alcaloide de cocaína) son desactivadas al contacto
con la saliva de la boca, de ahí que el auténtico toxicómano
nunca degluta el clorhidrato de cocaína. Más bien, trazas
de cocaína presentes en la hoja de coca han demostrado
ser muy útiles a la salud. Se ha visto que la cocaína se degrada
en ecgnonina, y en la sangre es precursora de ciertas sustancias
que son muy útiles para combatir el hígado graso, se ha observado
que ayuda a movilizar los triglicéridos en el hígado.
Además de ejercer una acción sobre los lípidos hepáticos,
la ecgnonina también tiene un efecto sobre el metabolismo
de carbohidratos y regula el nivel de glucosa en la sangre. La cocaína se reduce a benzoil egnonina y egnonina en el
cuerpo. Esta degradación empieza con el contacto con la saliva,
pero ocurre principalmente en el tracto digestivo,
en las paredes intestinales ante la presencia de jugos digestivo
s. La última y completa degradación de la cocaína sucede en el hígado.
Adicionalmente sabemos que las propiedades químicas de la
sangre con un pH de 7.3 a 7.4 no son favorables para la
integridad del alcaloide. Existen diferentes grados de susceptibilidad a la cocaína.
La dosis letal para la cocaína es de 1200mg para adultos.
Las hojas de coca, contienen 0.5 a 1% del alcaloide de cocaína.
Un mascador de hoja de coca puede usar entre 20 a 80
gramos de hojas, lo cual corresponde a una ingestión
de 0.16 a 0.64 Mg del alcaloide por día. Si hacemos el
cálculo matemático, para llegar a una dosis letal con
la hoja de coca tendríamos que consumir exactamente
150 Kg de hoja de coca. ¿Una persona que pesa en promedio
65kg podrá consumir 150kg de hoja de coca en un día?
Aunque tenga la voluntad de hacerlo sería un suicidio imposible.
Además ya hemos dicho que la cocaína se degrada en el cuerpo,
y si fuera hipotéticamente posible ingerir 150kg de hoja de
coca en el cuerpo ésta nunca llegaría al umbral de 1200mg
en la sangre. Por otro lado, hay sustancias toxicas presentes en cada uno
de los alimentos que consumimos a diario, por ejemplo la linaza
y la almendra contienen cianoides, la leche de vaca contiene
opioides llamados cáseomorfina, el trigo también presenta
opioides (glúteomorfina) y además lectinas y ácido fítico,
la soya tiene anti nutrientes como ácido fítico y el goitrógeno,
la papa y la berenjena contienen alcaloides tóxicos como
la solanina y la espinaca tiene ácido oxálico. En otras palabras, todas las plantas contienen antinutrientes
y estos no representan mayor problema a la salud, y menos si
lo contrarrestamos con los tóxicos de la agricultura o
industria alimentaria. El trigo, por ejemplo, tiene dos
antinutrientes, la lectinas y la glúteomorfina, pero
parejamente se cultiva con 13 agro-pesticidas diferentes,
4 agentes de fumigación usados en graneros, y unos 4
químicos diferentes usados en la panificación, y una lista de preservantes. Veamos una cita del científico Von Tschudi: “Dejando de lado todas las nociones extravagantes
y visionarias de la coca, claramente soy de la opinión
que el uso moderado de la coca, no sólo es inocuo,
sino que es conducente a la salud. Para apoyar esta
conclusión, puedo referir numerosos ejemplos de longevidad
entre los indios, los cuales desde niños han tenido el hábito
de masticar coca tres veces al día, y los que en el curso de
su vida han consumido no menos de dos mil setecientas
libras de coca cuando llegan a la edad de 130, habiendo
comenzado a masticar hojas de coca a los 10 años, una onza diaria,
y aún así disfrutan de perfecta salud” La coca es una planta energética por excelencia,
nos estimula mental y físicamente, como el café y el té,
pero en lo que respecta a las virtudes nutricionales y
su aplicación medicinal, comparativamente los beneficios
largamente favorecen a la coca. En la sierra, ciertos
trabajos son considerados absolutamente imposibles
de realizar sin el uso de la coca. Cuando un patrón
negocia el salario de su peón, parejamente tiene
que negociar cuántas libras de hoja de coca le va
a proporcionar. Conforme las propiedades de la
coca sean mejor apreciadas, es natural suponer
que con el tiempo la coca volverá a ser no sólo una
hoja de consumo diario, presente en cada hogar,
sino que también estará disponible a la comunidad
internacional como medicina activa.........
La hoja de coca no es droga--es una planta del mas alla-!! |